Ante la situación que estamos viviendo en la actual época electoral, la ANDI hace un llamado a la reflexión y a la prudencia de los líderes de partidos y movimientos políticos, candidatos presidenciales, medios de comunicación, columnistas y líderes de opinión, así como de los demás sectores de la sociedad colombiana, para cuidar, defender y fortalecer la democracia y nuestras instituciones constitucionales.
Bogotá, 22 de marzo de 2022. Ante la situación que estamos viviendo en la actual época electoral, la ANDI hace un llamado a la reflexión y a la prudencia de los líderes de partidos y movimientos políticos, candidatos presidenciales, medios de comunicación, columnistas y líderes de opinión, así como de los demás sectores de la sociedad colombiana, para cuidar, defender y fortalecer la democracia y nuestras instituciones constitucionales.
Nuestro sistema electoral colombiano, se ha destacado por tener instituciones democráticas sólidas, que han generado credibilidad en los ciudadanos y han dado la confianza para el desarrollo natural de los mecanismos de participación ciudadana y los procesos políticos deliberativos. Las autoridades electorales deberán garantizar que esto sea así en todo momento.
El proceso electoral tiene, a su vez, mecanismos de verificación y control, veedurías ciudadanas, órganos de vigilancia y control, que deben ser los instrumentos para presentar eventuales solicitudes o reclamos frente a al proceso electoral.
De esta forma, invitamos a unirnos en el respeto y fortalecimiento de nuestras instituciones democráticas, basándonos en información clara, veraz y objetiva sobre los comicios, por encima de los intereses particulares y partidistas.
Confiamos en que los procesos electorales que vienen a la Presidencia de la República, contarán con mecanismos adecuados de funcionamiento, serán rápidos y confiables en los escrutinios y mantendrán un procedimiento transparente, de cara a la observación nacional e internacional.
Hacemos finalmente un llamado general a los ciudadanos a respaldar la democracia como valor superior de nuestras libertades.