En sus palabras de instalación, el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, destacó que esta es una industria que se ha venido modernizando, adaptándose a los nuevos contextos globales. En el país actualmente se producen 1,3 millones de toneladas de trigo al año, donde 70% se destina a la panadería.
Cartagena, 24 de noviembre de 2025. Se instaló en Cartagena, con la presencia de más de 31 países, la edición número 43 de la asamblea de la Asociación Latinoamericana de Molineros Industriales de Trigo (ALIM 2025), en un momento donde se discuten los retos que tiene la industria para los próximos años.
La apertura estuvo a cargo de Juan Manuel Martínez, presidente de la Junta Directiva de la Cámara Fedemol de la ANDI quien, en sus palabras, destacó la importancia de este encuentro y los retos que tiene este sector. “Estamos construyendo desde ALIM el futuro de esta industria y lo que debería ser el legado para las nuevas generaciones”, comentó Martínez.
Por su parte, en la conferencia de instalación, Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, comenzó su intervención haciendo un repaso sobre cómo se está reconfigurando la geopolítica internacional, con una serie de retos puntuales, como el escalamiento de los conflictos interestatales, el clima extremo y la geopolítica.
En el contexto de la geoeconomía, Mac Master se refirió a la posición que tiene Colombia frente a algunos mercados como el de los Estados Unidos, haciendo énfasis de que este país es uno de los principales destinos de exportación, con una representación de 28,9%.
En América Latina, el presidente de la ANDI comentó sobre cuatro principales desafíos dentro de este nuevo escenario global: crisis de instituciones y democracia; ausencia de agenda seria y de una verdadera hoja de ruta económica; pobreza e inequidad y cambio climático y calentamiento global.
En cuanto a la agroindustria y su situación en el mundo, el líder gremial precisó que los principales riesgos en este momento en este sector están centrados en las disrupciones climáticas, geopolíticas, barreras comerciales y volatilidad de precios.
En cuanto a la industria molinera, en Colombia esta genera 17.870 empleos formales, cuenta con 40 plantas de procesamiento y 20 empresas productoras de harina de trigo. En el país anualmente se producen 1,3 millones de toneladas de harina de trigo, que se distribuye entre 70% para panadería; 20% para galletería y otro 10% para pastas, este último con un crecimiento sostenido en los últimos años.
“ALIM es ese tipo de encuentros que son para pensar en el futuro. No sería valioso solo tener preocupaciones empresariales, sino ver las propuestas que tenemos de movernos hacia el desarrollo y demostrar que América Latina es mucho más de lo que ha demostrado hasta ahora. En el caso particular, esta industria se ha venido modernizando, ofreciendo las mejores calidades en nuestro país y esto ha permitido generar empleo de calidad a sectores como la panadería o el de las pastas”, aseguró Mac Master.
La directora de Cámara Fedemol de la ANDI, Pilar Ortiz, reiteró que uno de los principales retos para la industria molinera en la región es la materia prima (trigo), toda vez que en Colombia no se presentan las condiciones climáticas para la producción de este cereal y se debe importar prácticamente su totalidad.
“El otro desafío que también tenemos es la población colombiana, relacionado con el tema de la economía plateada, donde empezamos a tener más adultos mayores que niños. Allí tenemos que ver, como consumimos, los alimentos derivados del trigo, donde los adultos mayores ya tienen necesidades adicionales de nutrición”, añadió Ortiz.
La cumbre de ALIM 2025 estará desarrollándose hasta el miércoles 26 de noviembre en Cartagena, discutiendo temas referentes a esta industria que serán tratados en toda la agenda académica.