Riohacha, 1 de junio de 2026.
La Mesa Más la Guajira expresa su preocupación frente a la suspensión de las operaciones mineras, férreas y portuarias de Cerrejón, anunciada como consecuencia de los bloqueos que han afectado de manera prolongada la movilidad sobre la línea férrea y el desarrollo normal de sus actividades productivas.
Esta situación debe analizarse más allá de sus implicaciones empresariales. Lo que está en juego es la estabilidad económica de La Guajira, el empleo de miles de familias y la capacidad del departamento para seguir generando ingresos, inversión y oportunidades.
El sector minero-energético continúa siendo uno de los principales motores económicos de La Guajira. De acuerdo con cifras reportadas por Cerrejón, la operación genera actualmente 12.434 empleos entre trabajadores directos y contratistas, de los cuales el 61% corresponde a personal guajiro. Adicionalmente, durante 2025 aportó 673 mil millones de pesos en regalías y cerca de 79 mil millones de pesos en impuestos y contribuciones para el departamento y los municipios de su área de influencia.
A estos aportes se suman más de 350 mil millones de pesos en compras y contratación local, recursos que dinamizan la actividad empresarial, fortalecen proveedores regionales y contribuyen a la generación de ingresos en distintos sectores de la economía guajira.
La Mesa Más la Guajira reconoce y respeta los derechos constitucionales de las comunidades y la importancia del diálogo como mecanismo para la resolución de diferencias. Sin embargo, considera necesario advertir sobre las consecuencias que la interrupción prolongada de actividades estratégicas genera sobre el empleo, la confianza inversionista, la competitividad regional y las finanzas públicas.
La Guajira enfrenta importantes desafíos sociales y económicos que requieren mayores niveles de inversión, crecimiento empresarial y generación de oportunidades. Por ello, resulta fundamental proteger las actividades productivas que hoy sostienen una parte significativa de la economía departamental.
Hacemos un llamado a las autoridades competentes, a los actores sociales y a las comunidades involucradas para que, mediante mecanismos de diálogo y concertación, se construyan soluciones que permitan superar esta coyuntura y restablecer las condiciones necesarias para el desarrollo económico y social del territorio.
La defensa de la productividad no es una causa sectorial. Es una causa de La Guajira. El empleo, la inversión y la competitividad deben convertirse en propósitos compartidos que permitan avanzar hacia un departamento con mayores oportunidades para todos.