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agosto 11 de 2022
Panorama del mercado laboral en el país

Sin duda, el crecimiento económico de un país es esencial para la generación de empleo, la cual, a su vez, debe estar acompañada de la inversión en capital físico y humano para que los empleos generados sean sostenibles en el tiempo.

En este sentido, la actividad empresarial juega un papel fundamental, ya que con su contribución al desarrollo económico del país incide directamente en la calidad de vida de las personas, el mejoramiento de los indicadores de pobreza y la inclusión social, entre otros. En el caso particular de la economía colombiana, el mercado laboral ha tenido fuertes presiones por sus altos niveles de informalidad, el estancamiento de la productividad, el incremento del ausentismo laboral y los retos que traen las nuevas modalidades de trabajo, solo por mencionar algunos factores.

De acuerdo con las estadísticas del DANE, en abril de 2022 continuó la recuperación del mercado laboral colombiano. La tasa de desempleo se ubicó en un 11,2 %, representando una disminución de 4,3 puntos porcentuales frente a abril de 2021, donde se alcanzó un nivel de desempleo del 15,5 %.

En abril de 2022, la población ocupada a nivel nacional presentó un incremento del 11,1 % frente al mismo mes de 2021, pasando de 19,8 millones de personas el año anterior a 21,9 dentro del mercado laboral en 2022. Cabe destacar que para abril de 2022 se registró un dato importante en términos de brechas de género: el incremento de 1.326.000 mujeres dentro de la población ocupada, indicio de que las mujeres están retornando poco a poco al mercado laboral, haciendo frente a la inactividad en la que han estado estancadas desde el comienzo de la pandemia.

Lo anterior evidencia que el mercado laboral presenta retos y oportunidades importantes, que conllevan que las empresas adapten sus procesos productivos a una nueva realidad: mercados orientados a los servicios, nuevas tecnologías que crean nuevos puestos de trabajo y una fuerza laboral más autónoma, con mayor movilidad y en búsqueda de formas de trabajo más flexibles.

Uno de los principales desafíos que deben afrontarse es el tema de la informalidad, ya que en el país no hay suficientes fuentes de empleos asalariados y de calidad, incrementando los niveles de informalidad para aquellos trabajadores que están poco calificados. Según el DANE, la proporción de la población ocupada informal para las 23 ciudades y área metropolitana (A.M.) en abril de 2022 se ubicó en el 44,4 % frente a un 48,7 % en el mismo mes de 2021. En el caso de las 13 ciudades y sus A.M., esta fue del 43,0 % en abril 2022, frente a un 47,6 % en abril 2021. Estas cifras evidencian la fragmentación del mercado laboral colombiano, así como los bajos niveles de productividad y la desigualdad del país.

La creación de trabajo pertinente y competitivo es otro reto en el que se debe trabajar, pues el mundo está cambiando y cada vez más se requiere que el talento humano disponible esté capacitado en las nuevas habilidades y competencias que requiere el tejido empresarial y social del país. Por esta razón, es prioritario reinventar los programas de formación, para que sean acordes con las necesidades productivas del país.

Uno de los problemas estructurales más significativos que concierne al empleo está relacionado con las prácticas de ausentismo laboral, lo cual genera grandes costos para los empleadores. Por lo tanto, es necesario aclarar todo lo referente a la generación de incapacidades y restricciones médicas, con el fin de garantizar no solo los derechos de los trabajadores, sino también la sostenibilidad del sistema y la seguridad jurídica de los empleadores.

Ante los retos que Colombia presenta en materia laboral, se debe desarrollar una estrategia integral que fortalezca la generación de empleo de calidad y que vaya acompañada por el incremento de la productividad laboral. 

 

VICEPRESIDENCIA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y COMPETITIVIDAD DE LA ANDI