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agosto 12 de 2022
Capitalismo consciente, el ingrediente de una receta empresarial transformadora

La forma de entender los negocios va cambiando constantemente. Los empresarios estamos llamados a analizar el pasado y el presente para planear el futuro, y esto significa cambiar los paradigmas comprendiendo el desarrollo, el crecimiento y la rentabilidad con una dosis de equidad, igualdad y progreso colectivo.

Desde el capitalismo consciente, los empresarios tienen la posibilidad de transformar la sociedad con acciones positivas, buscando contribuir al desarrollo de la humanidad. Para esto pueden enfocarse en diferentes frentes. En primer lugar, revisando al interior de su compañía con el fin de promover el liderazgo y formando culturas corporativas y climas de trabajo amigables en los que los colaboradores se sientan satisfechos y progresen. Es de vital importancia que los empresarios aseguren la formación de sus empleados con el objetivo de brindarles herramientas para su crecimiento personal y conectar con el objetivo principal de su compañía. 

Desde su fundación hace 45 años, hemos construido nuestro Camino Frisby con una compañía responsable con sus colaboradores y grupos de interés, siendo muy importante para nosotros la generación de oportunidades y el desarrollo personal como pilares clave para la construcción del país. Nuestro propósito superior siempre ha estado enmarcado en crear una empresa colombiana comprometida con “alimentar con amor para contribuir al desarrollo del ser humano y transformar positivamente a la sociedad”. Para esto, hemos encontrado en el capitalismo consciente una herramienta que refleja nuestro ADN, el cual es un gran complemento a nuestra filosofía para alcanzar todos nuestros objetivos empresariales y sociales.

Este modelo permite a las empresas generar un sistema de cooperación social y de progreso humano en el que, a partir del sector privado, se generan alianzas para impactar positivamente el entorno y crear oportunidades, ingresos, empleo y educación. El capitalismo consciente cuenta con cuatro ejes estratégicos: primero, contar un propósito superior; segundo, detentar una cultura organizacional consciente pensada en la gente; tercero, promover el liderazgo consciente basado en la ética del cuidado; y, finalmente, construir una relación con el entorno, generando un futuro mejor para todos los grupos de interés. De igual manera, los valores empresariales son una gran hoja de ruta de las empresas conscientes, siendo en nuestro caso la confianza, la transparencia, la curiosidad, la coherencia, el respeto y la responsabilidad compartida los ejes para crear y mantener relaciones de valor.

El compromiso con nuestros colaboradores nos llevó en 2021 a recibir el Sello IN, otorgado por la Fundación ANDI —en alianza con USAID y ACDI-VOCA, y con el apoyo de Deloitte—, certificándonos por la entrega desde nuestra organización con los programas de empleo inclusivo. Esta certificación la recibimos después de finalizar un proceso de análisis de varios factores como la sostenibilidad, el impacto, la pertinencia y la replicabilidad de la iniciativa Universidad Frisby, que posibilita la formación de personal operativo, accediendo a una carrera profesional interna y permitiendo la promoción a nuevos niveles de cargos con mejores ingresos dentro de la organización. Así mismo, en 2021, la Organización Capitalismo Consciente creó como homenaje a nuestro cofundador el Premio Alfredo Hoyos Mazuera al Capitalismo Consciente de Alto Impacto Apasionado, que distingue a los empresarios más destacados del mundo en la implementación de este modelo.

Por otra parte, el empresario debe mostrar un real compromiso con cuidar el medio ambiente y trabajar por la reducción de la huella de carbono. Sabemos que el planeta nos exige un cambio y el sector privado no puede ser indiferente, por lo que se deben generar acciones contundentes para protegerlo. Las compañías deben aprender a desarrollar esfuerzos para que se promueva la economía circular, sin dejar de lado el ahorro de recursos como el agua y el reciclaje, alternativas que aseguran un mejor planeta para todos. Cada productor y empresario tiene también la responsabilidad de educar a sus consumidores en la promoción de buenas prácticas, como la reducción de materiales contaminantes, el procesamiento adecuado de desechos y el empleo de nuevas fuentes de energía más amigables dentro de sus hogares. Ahora bien, también es necesario sumarnos a las causas ambientales, desde la siembra de árboles, hasta la protección de los océanos. En esta materia, el espectro es amplio.

El desarrollo de las comunidades es también una muestra clara del compromiso social. Cuando Frisby tenía tan solo dos años de existencia creamos la Fundación Frisby, a través de la cual desarrollamos e implementamos programas de educación, emprendimiento, formación integral para la vida y encadenamientos productivos, impactando actualmente a más de 1.200 personas.

Las compañías fundadas en el capitalismo consciente o que transitan hacia este proceso pueden encontrar en este modelo una forma de promover el desarrollo de la sociedad, puesto que el aporte debe ser tangible y asertivo; ya sea formando fundaciones propias o apoyando otras para su expansión y crecimiento. En muchas ocasiones, las empresas cuentan con los recursos para acometer proyectos sostenibles en el tiempo que, al incidir positivamente, crean nuevas realidades para las próximas generaciones y transforman los imaginarios alrededor de la equidad, la igualdad, la educación y el acceso a las oportunidades.

El compromiso al que nos invita el capitalismo consciente es el de seguir trabajando por impulsar las acciones que propendan a la sostenibilidad, yendo un poco más allá de lo económico y enfocándonos en lo ambiental y lo social. Una cultura consciente basada en las personas y los valores colaborativos frente los competitivos, un liderazgo consciente entendido como un líder al servicio del equipo y no el equipo al servicio del líder, así como una integración bajo la perspectiva sistémica de todos los agentes implicados. Un negocio consciente no puede ser una ecuación de suma cero, debe ser un resultado donde todos ponen y todos ganan. 

LILIANA RESTREPO ARENAS - Presidenta y cofundadora de Frisby